fb  yt  tw  temas  programas  ayuda  horarios  noticias
CBN_PERU_LOGO
Devocionales

Devocionales

Oración Justa

Valoración de los usuarios: / 7
PobreEl mejor 

praying-on-one-knee¿Cómo debemos orar nosotros? ¿Cómo ora usted? ¿Cómo oro yo? ¿Pero más importante, cómo nos dirige Dios a orar? En primer lugar, nosotros sabemos que la oración es una parte esencial de la vida de cada cristiano (y esto no es una subestimación). Dios se refiere a David como “varón conforme a mi corazón” (Hechos 13:22). ¿Y qué hizo David? ¡Oró…una y otra vez y otra vez! Una de mis frases predilectas es: COMBATA DE RODILLAS.

¿Entonces otra vez, cómo debemos orar nosotros? Nosotros a menudo damos por sentado el poder de la oración correcta, "JUSTO" debe ser la palabra clave. ¿Pero qué es orar justamente? ¿La oración no sólo es venir ante Dios con nuestras cargas y preocupaciones? Bien, SI y NO.

Yo no pienso que estoy solo cuando me encuentro orando, "Querido Señor, Bendíceme. Alíviame en mi lucha. Ayúdeme en mis finanzas. ¡Provéeme mí mí mí! Claramente es una exageración, pero debemos estar consciente a donde la mayoría de nuestras oraciones son dirigidas.

Sin duda, no hay nada malo con venir ante nuestro Señor  con todas nuestras aflicciones; la Biblia, de hecho, dice en  1 Pedro 5:6-7: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” ¡Nuestro querido Señor nos dice echa sobre mi TODAS tus preocupaciones!

Así, vemos indudablemente que Cristo promueve la oración. Sin embargo, las escrituras no prometen, necesariamente, resultados esperados por nuestra oración. Más bien, afirma que nosotros debemos tener  confianza  plena  que el Señor proveerá todas nuestras necesidades, y ante todo, nos aliviará aún en medio del  sufrimiento más grande.

Proverbios 3:5-6 dice, “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” Advierte que Dios no desea que dependamos de un resultado específico. El sólo quiere que dependamos de El. ¡Echando todas nuestras cargas a sus pies, nosotros admitimos Su fuerza sobre nuestras debilidades!

Sin embargo, a veces nosotros somos exhortados para orar sólo para el consuelo. Cristo proporcionó el ejemplo más grande de este tipo de oración en la noche de su crucifixión, Cristo se sentó con Santiago, Juan y Pedro en los Jardines de Getsemaní. ¡En la noche de su sacrificio más grande, en su mas terrible sufrimiento, Cristo buscó el consuelo  “Cristo se postró rostro sobre el suelo, orando” (Mateo 26:39)!

¡Qué increíble testimonio! Cristo vino antes de  su padre en el Cielo, en rendición completa, y preguntó, “Si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”. ¡El señor, aún en su dolor más grande, no hizo su voluntad, sino la de su padre! Escucha las palabras de Cristo; no hay ignorancia en su súplica. Cristo  sabía del sacrificio inimaginable que lo aguardaba. El solamente deseaba el consuelo. En tiempos de gran tribulación, si buscamos primero al Señor con confianza absoluta, aunque difícil e incomprensible el resultado puede parecer, la paz y el consuelo el Señor dará.

 

Brett Alexander Campo. Estudiante - Regent University Virginia Beach, VA.

Cenicienta

"Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna". (Juan 3:16)

Un día, leyendo noticias por Internet, me encontré este titular en un diario inglés: "Desde Cenicienta, no se le pone tanta atención a un pie". La noticia a continuación informaba sobre la lesión de un jugador de fútbol de aquel país.

Leer más...

Estad quietos

“Estad quietos y conoced que Yo soy Dios” Salmo 46: 10

Recientemente observé un programa televisivo en donde entrevistaban a cinco de los supervivientes del trágico accidente aéreo ocurrido en Los Andes en 1972. El accidente de la Fuerza Aérea Uruguaya, con 45 pasajeros y sólo 16 sobrevivientes.

Leer más...

Ejemplo

Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. 3 Juan 11

La joven de 14 años, regresaba del colegio y dejó sobre un sofá su mochila. Observando a su madre, sentada a la mesa de comedor conversando con un pariente y fumándose un cigarrillo, le dijo con un tono de desaprobación y decepción: -¡Mamá! ¡Otra vez fumando! A lo que su madre respondió bruscamente -Sí…, esto es lo único que me gusta, así que seguiré fumando el tiempo que yo quiera-   Su hija, herida por la respuesta, decía con voz no muy alta, pero lo suficiente para ser escuchada… -¡Oh, mamá!, el día que yo fume, vamos a ver qué dice…-.

Leer más...

Me quiere, no me quiere

“Hace mucho tiempo se me apareció el Señor y me dijo: Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad” – Jeremías 31:3 (NVI)

Si eres mujer y te encontraras en un campo lleno de margaritas, probablemente harías el gran ritual de tomar pétalo por pétalo y repetir: “Me quiere… no me quiere… me quiere…”

Leer más...

Más artículos...

Página 1 de 5

Inicio
Anterior
1

dvdhistorias

socio

Encuesta

¿Sabe qué hacer para prevenir lastimarse los ojos al usar la computadora mucho tiempo?

numeros